REVICIONES Y CONTROL DEL MATERIAL VERTICAL

Los  equipos  de  protección  y  equipos  de  trabajo  normalizados  ofrecen  un  gran  margen  de  resistencia  y  seguridad,  pero  para  exigirles  todas  sus  prestaciones  deben  mantenerse  en  un  perfecto  estado  durante  toda  su  vida  útil.  Para  ello,  se  pueden  distinguir  dos  ámbitos  de  intervención directamente relacionados: 

▪mantenimiento: Es  la  acción  de  conservar  el  EPI  u  otro  equipo  en  un  estado  de  funcionamiento  seguro  mediante  acciones  preventivas  tales  como  limpieza  y  almacenamiento adecuado.

▪Revisiones Periódicas: Se refiere a una revisión en profundidad con objetivo de detectar cualquier deterioro o desgaste del equipo que pueda desembocar en situaciones peligrosas. La  normativa  establece  que  esta  revisión  de  los  equipos  se  realizará  como  mínimo  de  una  vez  al  año,  pudiendo  reducirse  esta  frecuencia,  en  función  de  lo  que  establezca  el  fabricante.  Será  realizada  por  una  persona  competente,  conocedora  de  los  requisitos  relativos a la revisión periódica y de las recomendaciones e instrucciones del fabricante y bajo las directrices de la EN 365.

Como se indica, resulta imprescindible seguir las instrucciones que el fabricante ofrezca en el folleto informativo del equipo, referidas al método de limpieza o lubricación, temperaturas de trabajo, vida útil, frecuencia de verificación etc. Por ello, a continuación solamente se exponen una serie de normas o recomendaciones de carácter general en cuanto al cuidado durante su uso, mantenimiento y revisión de los equipos, con el objetivo de ofrecer una visión global, pero remitiendo al lector la consulta del mencionado folleto informativo editado por el fabricante del producto.

La información que el fabricante transmite al usuario en relación con los equipos que se emplean en  las  técnicas  de  acceso  y  de  posicionamiento  mediante  cuerdas  (trabajos  verticales)  está  recogida en la norma UNE-EN 365 (de aplicación voluntaria). 

Se  debe,  además,  tener  muy  presente  que,  el  Real  Decreto  773/1997,  sobre  disposiciones  mínimas  de  seguridad  y  salud  relativas  a  la  utilización  por  los  trabajadores  de  equipos  de  protección individual (EPI), indica, en su artículo 7, lo siguiente: “La utilización, el almacenamiento, el mantenimiento, la limpieza, la desinfección cuando proceda, y la reparación de los equipos de protección individual deberán efectuarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante”.

INSTRUCCIONES DE USO

Las instrucciones deben facilitarse por escrito, ser claras, comprensibles, legibles e inequívocas. En  caso  necesario  se  acompañarán  de  dibujos,  croquis  o  esquemas  de  funcionamiento  que  faciliten el uso correcto del equipo.

PRODUCTOS TEXTILES

Agresiones:

▪Evitar el rozamiento con materiales abrasivos y con partes cortantes. Constituye uno de los mayores peligros durante el trabajo habitual. Especial cuidado se debe prestar a las cuerdas de trabajo y seguridad, a las eslingas de las instalaciones que rodean elementos constructivos etc. Se utilizará protectores específicos en los lugares donde se produzcan roces con materiales agresivos.

▪Evitar  el  contacto  con  reactivos  químicos  y  otros  corrosivos.  Numerosos  sustancias  y  productos  químicos  de  los  utilizados  habitualmente  contienen  entre  sus  componentes  agentes corrosivos para nuestras cuerdas, arneses, eslingas, etc. Se debe estar informado de  la  compatibilidad  de  los  componentes  con  las  cuerdas  y  equipos  y  evitar  en  todo  momento que los productos textiles entren en contacto con productos químicos.

-Cualquier producto textil sucio debe ser lavado con agua fría y a mano. Se debe utilizar un detergente neutro o en todo caso similar al que se emplea para la ropa delicada (consultar siempre las recomendaciones del fabricante). Con esto se eliminarán restos sólidos o químicos que pueden ir dañando poco a poco nuestro equipo. Por otro lado, en un equipo limpio siempre resulta más fácil detectar posibles daños.

-Después del lavado se secará en un lugar sombreado, aireado y fresco. Nunca guardar un producto textil húmedo, pues en poco tiempo se pudrirá y será necesario desecharlo.

-Después de su utilización debe ser guardado y almacenado en un lugar seco, limpio, protegido de los rayos ultravioletas y del polvo.

-Evitar  largas  exposiciones  innecesarias  de  los  equipos  textiles  a  la  intemperie  o  especialmente a los efectos del sol. Los rayos ultravioletas degradan las fibras de poliamida  haciendo  que  pierdan  su  capacidad  de  resistencia  y  elasticidad.  Bien  es  verdad, que de manera muy lenta, pero también de forma igualmente inexorable. 

Vida útil:

Es importante señalar que la vida útil de un producto la establece el fabricante, viene determinada desde la fecha de fabricación hasta el tiempo máximo de utilización. En ocasiones es posible encontrarse con  que  la  fecha  máxima  de  utilización  se  establece  desde  la  fecha de su puesta en uso y no desde la fecha de fabricación. En estos  casos,  el  fabricante  deberá  aportar  información  en  el  folleto  informativo sobre el tiempo máximo de almacenamiento.

▪Las cuerdas y cintas podrían tener una duración máxima de 3 a 5 años para un uso ocasional. Teniendo en cuenta el desgaste y  deterioro  que  se  produce  por  su  utilización  continuada,  la  vida  real  de  cuerdas  y  cintas  es  muy  limitada.  Para  una  utilización  intensiva,  como  es  el  caso  de  las  empresas  de  trabajos verticales, la vida útil de las cuerdas no debería ser superior de un año.

▪Los arneses suelen tener una vida útil más prolongada.

Revisiones Periódicas:

Estas revisiones se complementan con las inspecciones sistemáticas antes y después de cada utilización del equipo. Debe prestarse especial atención a:

▪Verificar regularmente las costuras, prestando atención a la continuidad de todos los hilos.

▪Verificar los medios de regulación del arnés anticaídas antes de su uso, comprobando que funcionan correctamente y que los elementos metálicos se encuentran en buen estado.

▪Verificar la continuidad de todas las fibras de cuerdas y cintas, comprobar la ausencia de cortes, aplastamientos o quemaduras. 

▪Después de soportar una caída de factor 1 o superior, es necesario revisar concienzudamente los materiales textiles implicados, no dudando en sustituir a la menor sospecha de daño.

PRODUCTOS METÁLICOS

Agresiones:

▪Evitar, los golpes sobre los aparatos metálicos. Un impacto fuerte puede producir micro fracturas internas, no visibles a simple vista, que podrían desembocar en la fractura total al ser sometidos a carga o esfuerzo.

▪Puede resultar difícil determinar cuándo un impacto ha podido resultar excesivo, por ello, a la menor duda, desechar cualquier material que haya sufrido un golpe importante.

limpieza mantenimiento y conservación:

▪Después  de  su  utilización  debe  ser  guardado  y  almacenado  en  un  lugar  seco  y  limpio,  protegido de los rayos ultravioletas y del polvo.

▪Alejar los dispositivos y materiales metálicos de ambientes húmedos.

▪Si durante su utilización los materiales se mojan, secarlos en ambiente seco.

▪Lubricar  cierres  y  mecanismos,  cuando  éstos  no  funcionen  correctamente.  Limpiar  cuidadosamente el exceso de lubricante.

Vida útil:

La vida útil de los productos metálicos es notablemente más larga que la de productos textiles. En algunos casos, el fabricante afirma en el folleto  informativo  que  en  buenas  condiciones  de  uso,  su  producto  es  imperecedero.  La  vida  útil  real  de  los  productos  metálicos  dependerá  de  su  uso  y  mantenimiento:  Un  mosquetón  con  muy  poco  uso  puede  estar en perfectas condiciones de uso pasados 10 años desde su fecha de fabricación pero un dispositivo de descenso de uso diario puede que sea  necesario  sustituirlo  al  cabo  de  uno  o  dos  años,  por  el  desgaste  continuo que provoca el rozamiento de las cuerdas.

Revisiones Periódicas:

Estas  revisiones  se  complementan  con  las  inspecciones  sistemáticas  antes  y  después  de  cada  utilización  del  equipo.  En  las  revisiones  prestaremos especial atención a:

▪Comprobar la ausencia de cortes o deformaciones. 

▪Verificar el correcto funcionamiento de las partes móviles y de los cierres.

▪Después de soportar una caída de factor 1 o superior, es necesario revisar concienzudamente los materiales metálicos implicados, no dudando en sustituir a la menor sospecha de daño o deterioro.

CONTROL DEL EQUIPO

Los equipos utilizados para llevar a cabo los trabajos verticales deben ser sometidos a un sistema de control e inspección que permita garantizar la operatividad y eficacia de los mismos.

Es el fabricante el que debe indicar cada cuánto se deben hacer las revisiones periódicas (cada 12 meses como mínimo y de forma obligatoria).

▪Son Inspecciones rutinarias básicas: las que se realizan justo antes y después del uso por el propio usuario.

▪Son revisiones  (bien anuales o especiales): las que se realizan por personal competente de conformidad con las instrucciones del fabricante y por indicación expresa de éste.

La reparación del equipo sólo se podrá llevar a cabo si el fabricante lo permite. En muchos casos el equipo se descartará para su uso y no se reparará.

En tal caso, éste debe facilitar las instrucciones precisas para realizar la referida reparación así como acompañarlas de una declaración advirtiendo que sólo la “persona competente” autorizada por él puede hacer efectiva tal reparación.

Para poder registrar convenientemente todos los datos y asegurar la trazabilidad durante la vida útil de cada equipo, siempre es aconsejable utilizar una ficha específica para el seguimiento de los equipos. Se adjudicará una ficha para cada uno de ellos, en la que se incluirá, al menos, la siguiente información:

▪Producto, modelo, tipo y marca comercial.

▪Datos de contacto del fabricante o distribuidor.

▪Medios de identificación (nº serie, lote etc.).

▪Año de fabricación y fecha de caducidad.

▪Fecha de compra.

▪Fecha de la primera puesta en servicio.

▪Histórico de revisiones periódicas.

▪Fecha de la próxima revisión periódica.

Cada empresa podrá incluir tantos campos como se estime oportuno para mejorar el proceso de seguimiento: Nombre de usuario, código de identificación interno etc.


EJEMPLO DE FICHA PARA REVICIÓN DE MATERIAL